quarta-feira, 1 de agosto de 2012

MUERTE EN LA AMAZONIA



Niños en Camaná
Abril, 13. Camaná, comunidad indígena Matsigenka en la Convención. Muere Edmer Matias, 14 años. En los 30 días siguientes, seis niños más. Casi 200 adultos adolecen con síntomas idénticos. Algunos son considerados en situación crítica. Camaná tiene 486 habitantes.

Una alerta tardía llega a las autoridades centrales de salud, cuando dos niñas son evacuadas para Lima. Una de ellas es Medali, 9 años, la otra es Laura, 3 años. Ambas mueren, Medali el 12 de Mayo, Laura el 20.

“Nos notificaron sobre dos casos de sintomatología compatible con rabia silvestre”, me dice A, Directora Ejecutiva de la Dirección General de salud Ambiental (DIGESA), “mandamos un equipo a la comunidad y concluimos por la existencia de otras situaciones con la misma sintomatología”. Estamos hablando de una posibilidad o de una certeza? “Un caso está confirmado por el Instituto Nacional de Salud”, me responde.

Conozco el informe: el de Laura es el único. Hay también un análisis al líquido cefalorraquídeo de Medali, sacado el 10 de Mayo, dos días antes de su muerte: “presencia de anticuerpos IgM, IgG. Muy sugestivo de rabia.

Un día después de morir, embalsaman el cuerpo de Medali y en 24 horas lo envían de regreso a la amazonia. Y así se graba un epitafio colectivo: “causa de muerte: probable rabia”.

Sin embargo, el asunto despertó la atención de algunos congresistas. El 22 de Mayo, el Viceministro Percy Minaya va al Congreso de la República y afirma: “la muerte de los niños de Camaná fue provocada por rabia”. Minaya descartaría también cualquier relación entre los fallecimientos y la contaminación de las aguas por gas natural líquido. La tesis oficial es que la enfermedad fue provocada por la mordedura de murciélagos infectados.

Gas natural. De qué contaminación habla el Viceministro?

“En la mañana de hoy lunes 12 de marzo (2012), el Grupo de Vigilancia reportó indicios de hidrocarburos a la altura del KP 56, en la Reserva Comunal Matsiguenka”. La declaración consta de un comunicado de la Transportadora de Gas del Perú (TGP).

Cerca del local de la fuga: el Paratori, río en cuyas márgenes está la comunidad de Camaná, dónde viven Medali y los otros seis niños.


Embarco en el ultimo instante
 Tomo conocimiento del caso en Quillabamba, sede provincial. Camaná se interna en la selva, a unos 200 Km de distancia. Para llegar allá, cuatro días a pie y en pequeños barcos. Me intereso por el caso y me preparo para ir a la comunidad. Listo para partir, se de un helicóptero que va salir con ayuda humanitaria y, en el propio momento de la partida, consigo autorización para embarcar. Gano ocho días y evito un montón de picadas de mosquitos.


 Qué pasó en Camaná?


“estaban ácidos y sabían a petróleo”
“Los animales del río aparecieron muertos, primero taricaias (espécie de tortuga), carachamas y camarones. Continuamos pescando y comenzamos a enfermar”, me dice un comunero. Pero, “los peces estaban ácidos y sabían a petróleo”, me garantiza Rubén Mavique, el jefe de Camaná.

Hago preguntas. Los síntomas? “Fiebre alta, dolores de estómago seguidas de vómitos, diarrea y mareos”. “Si, son síntomas también compatibles con un cuadro de intoxicación por hidrocarburos”, me respondería en Lima una técnica de la DIGESA. Opinión compartida por la Dra. B, del Instituto de Medicina Tropical: “En una fase inicial los síntomas de una intoxicación son fácilmente confundidos con los de rabia”. Y podrían llevar a la muerte? “Vómitos y diarreas pueden provocar una deshidratación que podrá ser fatal para uno o más sistemas vitales”. Pregunto aún si una deshidratación podrá provocar síntomas neurológicos identificables con rabia: visiones, miedos, comportamientos impulsivos. “Como cualquier otro órgano, el cerebro es afectado por la falta de líquidos. Por eso, la respuesta es que si, puede”. Además de eso, me dice el Prof. C de la Universidad Y, “una de las consecuencias inmediatas de una intoxicación con gas natural puede ser una encefalopatía”.

“Ellos nos garantizan que no fue de la contaminación por gas”, me dicen en Camaná, “aseguran que fue de la mordedura de murciélagos con rabia. Pero los peces murieron y los murciélagos no nadan”

“La única forma de confirmar un cuadro de rabia es con una autopsia”, me dice también la Dra. B, “con todo, confrontando el análisis inconcluso de Medali con su cuadro sintomatológico y el hecho de que Laura tiene un diagnóstico confirmado, los más probable es que haya tenido rabia”.

La cuestión está en los demás casos. Un tercer niño, también evacuado para Lima, no fue sometido a cualquier examen y relativamente a otros cuatro “que fallecieron en comunidad, en establecimientos de salud de Cusco, en quienes no se pudo obtener muestra, también quedaron como casos probables” (D. G. Epidemiologia). Y qué decir de los 200 nativos que presentaban síntomas idénticos? “Rabia no podían tener”, me dice B, “porque están vivos y la rabia es incurable: después de manifestarse mata en un plazo máximo de 10 días”.

Yo había hablado con Felicia Arias, la mamá de Medali. “Mi hija fue transportada por TGP para el hospital Guillermo Almenara en la capital”. Ya en Lima, Felicia comienza a sentir los mismos síntomas. Le recetan análisis de despiste que confirmé que fueron realizados. Por razones de confidencialidad médica no consigo que me entreguen el resultado; ni sería necesario: si fuera rabia, Felicia no estaría viva.

Las quejas que oigo en Camaná son generalizadas y coinciden con un reporte del Director del Programa de Monitoreo Ambiental: “Algunos comuneros manifestaron non creer en la información dada (…) y recordaron que en el incidente ocurrido en el año 2005, la empresa les manifestó que no había ocurrido nada grave, cuando realmente hubo una rotura del ducto”. Dijeron también que la empresa había tardado tres días en comunicarse con la población y quizás “primero quiere arreglar y limpiar todo para que la comunidad no se dé cuenta de lo sucedido”.
                                                                                     
Gas versus indígenas

 
Planta de gas de Kamisea en la selva
“hay muchas presiones para que entreguemos cada vez más gas, y las tuberías no aguantan”, me dice una fuente de la empresa. A esto se acrecienta la mala construcción del propio ducto: “Los tubos están mal soldados y la dinámica geológica, aliada a la sobre utilización, hacen que se fisuren”.

Estos accidentes han provocado reacciones populares. En el 2010, una manifestación en La Convención fue brutalmente rechazada por la policía. De Cajamarca a Espinar, la industria extractiva está siendo el principal foco de conflicto social en el país. La última cosa que el gobierno precisa es que esta industria haya provocado un desastre ambiental en la amazonia con casi 200 presuntas victimas, algunas mortales.

Las negaciones de la empresa

Logo de TGP
Contactada la empresa, me fue entregado un informe ambiental que confirma la fuga pero niega la contaminación del rio Paratori y de la respectiva fauna. La TGP se fundamenta en los análisis efectuados en 8 puntos de monitoreo, de los cuales uno estaba 200 metros abajo y otro 200 metros arriba de Camaná.

La primera muestra fue recogida cerca de 28 horas después de detectado el derrame y ya con las medidas de contención en curso. Se detectaron elevadas concentraciones de hidrocarburos en los dos puntos que quedaban más cerca del incidente: para un límite máximo aceptable de 0.05 mg/L, se observaban concentraciones de 12.00 y 17.19 en los días 13 y 15 de Marzo. A partir de esta fecha, las concentraciones comienzan a bajar considerablemente, fruto de los trabajos de contención y remoción. En el día 16 de Marzo ya se registraban apenas 1.3 mg/L. y a 22 se lograba el límite máximo aceptable de 0.05 mg/L. Exceptuando estos dos puntos de monitoreo más cercanos de la fuga, desde el inicio que todos los demás indicaron niveles de concentración inferiores al máximo aceptable.

Por último, el 18 de Marzo son recogidas muestras de peces cuyos resultados preliminares no serán reveladores de la presencia de hidrocarburos. La empresa no me entregó los definitivos y tampoco hay resultados oficiales, al contrario del caso del agua, cuyas muestras DIGESA también analizó.

Con todo esto, Rafael Guarderas (Gerente de Relaciones Institucionales) me escribe para presentar la conclusión de que “La filtración ocurrida el pasado 12 de marzo (…) no tiene relación alguna con la emergencia médica que se reportó en la localidad de Camaná”.

Parece claro como el agua, pero no es.

Qué falta explicar?

TGP es incapaz de decir cuánto tiempo duró la fuga. Al contrario de lo que me escribe Guarderas, esta no sucedió en el día 12 de Marzo. Tal fecha marca, apenas, el momento en que fue detectada por el “grupo de vigilancia de marcha lenta”. Qué es este grupo? Me responde una fuente de la empresa: “Son tres equipos que en los meses más lluviosos (Dic-Abr.) recorren el ducto a pie para detectar posibles fugas”. Cuántos kilómetros recorren por día? “Las condiciones en la selva son difíciles. No consiguen caminar más de 5 a 8 Km”.

Es aquí que surge la pregunta clave: después de pasar por un local, cuánto tiempo tardan en volver?

Aproveché la apertura del Gerente de Relaciones Institucionales, que se despidió “reiterando nuestra disposición para cualquier información adicional”: le hice la pregunta. Sin sorpresa, la respuesta nunca llego y por eso tuve que ayudarme de fuentes internas de la TGP, que son bien conocedoras de los trabajos en el terreno: “no menos de un mes”. O sea, el 12 de Marzo se detecta el incidente, pero el ducto podría estar vertiendo hace 30 días.

La primera muestra de las aguas es retirada a las 3pm del día 13, después de un periodo de grandes lluvias y ya con los trabajos de retención en curso. El líquido de gas natural es muy volátil. De acuerdo con uno de los documentos que la propia empresa me entregó, “pasado un período de cerca de 20 días los niveles de LGN sobre suelos y aguas están por debajo de límites aceptables”. Esto en aguas paradas, en las corrientes, una vez que se estanque la fuente de contaminación, el gas desciende a la misma velocidad del río y termina volatizándose. “La única excepción serán pozas que hayan a lo largo del curso del rio, porque el gas es más pesado que el agua y podría quedarse retenido en esos puntos”, me dice D de la ONG Z. Con todo, los locales de muestra están documentados fotográficamente y todos quedan en zonas de baja profundidad, mas allá de que las muestras fueran recogidas manualmente y, por lo tanto, siempre en la superficie.

Así, estando Camaná a 40 Kilómetros del punto de la fuga, hablamos de 4 a 8 horas para que deje de verificarse una contaminación que podría haber sido continua durante 30 días. Además, las muestras de peces fueron recogidas una semana después y, de acuerdo con el mismo documento, “los efectos negativos sobre las especies estudiadas son de corto plazo debido a la elevada volatilidad del LGN”.

Las consecuencias

Más allá de las intoxicaciones y de la posibilidad de haber provocado muertes en Camaná, una contaminación por gas natural puede tener graves efectos a mediano plazo, tanto en la salud humana como en la calidad ambiental.

“El impacto de un toxico en el ser humano depende de muchos factores”, me dice el Prof. C (Universidad Y). “Por ejemplo, en un niño es mucho más impactante que en un adulto. Además de las consecuencias de corto plazo, tenemos diversos problemas que podrán surgir en el mediano. Los bencenos (presentes en el gas liquido) son causantes de fibrosis pulmonar, hepatopatías crónicas y leucemia, entre otras patologías de tipo cancerígeno”.

Relativamente a las consecuencias en el rio Paratori, me responde D, especialista en Derecho Ambiental: “Un problemas de estos es mucho más grave que sus consecuencias inmediatas. En el inmediato provoca una disminución de la fauna, claro. Mas el principal problema es el impacto que una alteración en el equilibrio provoca en toda la cadena. La disminución de una especie tiene efectos prolongados en todas las restantes. Eso es lo que el estudio de impacto no analiza”.

En nombre de la verdad

No estoy afirmando que la transmisión de rabia no haya sido responsable por la muerte de los 7 niños. Después de oír a una especialista, hasta estoy seguro que al menos una de ellas (Laura) murió debido a la transmisión de esta enfermedad y que, con gran probabilidad, Medali también. Tampoco estoy concluyendo que la población se enfermó debido a la contaminación de los peces con que se alimentaban y del agua que utilizaban. La contaminación me parece obvia, pero la cuestión que suscito es otra: habiendo tan grandes intereses políticos y económicos, hubo una clara prisa en aliviar la tensión de la TGP y de rotular el problema de una forma poco o nada estudiada.


Fotos de Abril (1ª mitad):
 Comprueban harto consumo de pescado
 Se llegó a atribuir la enfermedad de la población a la desnutrición por haber dejado de consumir pescado con miedo que estuviera contaminado. En primer lugar no es creíble que una población se desnutra a ese punto por estar menos de un mes sin comer pescado, por muy importante que este sea en sus hábitos alimentarios, como sucede ser en estas comunidades. En segundo lugar, se por las personas con las que hablé en Camaná, que siguieron comiendo pescados, pero estos “estaban ácidos y sabían a petróleo”. A este testimonio acreciento registros fotográficos de Abril, que comprueban un consumo generalizado y abundante, aliado al de carne de gallina.


TGP demuestra una clara voluntad de decir que nada de esto está relacionado con la fuga de gas líquido, evitando responsabilidades criminales y civiles. No estoy aquí para hacer la apología de una o de la otra visión. Busco dudas y no respuestas, incertezas y no certezas. Y son muchas, las cuestiones que encuentro. Certezas solamente una: no puede el Gobierno o TGP asegurar que “la muerte de los niños en la comunidad indígena de Camaná fue provocada por rabia y no por la contaminación del agua por gas líquido”.

Una nota final para decir que, por vía de su gabinete de prensa, interpelé el Viceministro sobre las evidencias del caso: sigo esperando una respuesta que se que no existe.

Mientras tanto, en las márgenes del rio Paratori están sepultados siete niños y hay toda una población que fue afectada en su salud y que podrá sufrir graves enfermedades en el futuro. Esos niños y esa población merecen que se sepa la verdad, sea cual sea.

 
Merecen que se sepa la verdad, sea cual sea.

 CRONOLOGIA.

12 de Marzo:
Detectada fuga en el ducto que atraviesa la reserva Matsigenka
14 de Marzo:
Testigos oficiales detectan evidencias de la fuga.
13 de Abril:
Muere Edmer,14 años
17 de Abril:
Muere Ronilda, 12 años
22 de Abril:
Muere Lizardo, 11 meses
2 de Mayo:
Muere Naidua, 1 año
5 de Mayo:
Muere Isolde, 8 años
10 de Mayo:
 Es retirada una muestra del liquido Cefalorraquídeo de Medali, 9 años
10 de Mayo:
Con os mismos síntomas, la mama de Medali se hace un examen que tiene resultado negativo (el hecho de haber sobrevivido comprueba la conclusión)
11 de Mayo:
Conclusión del Instituto Nacional de Salude : “Presencia muy sugestivo de rabia” en Medali.
12 de Mayo:
Muere Medali (em Lima).
13 de Mayo:
Cadáver de Medali es embalsamado e enviado para Camaná.
20 de Mayo:
Muere Laura, 3 anos (en Lima)
22 de Mayo:
Vice-ministro de la Salude en el Congreso de la republica: “La muerte de los niños no fue provocada por rabia”.


Luis Novais

quarta-feira, 25 de julho de 2012

EXISTÊNCIAL CABIDE

Eu queria um cabide
onde pendurar-me.
E quando pendurado
perder pensamento,
perder memória.

Um cabide
onde esquecer
o tempo mim,
esse que não sou.
Todo tempo todo,
existência perder.
Não ser sendo,
em sossegado instante.
Coragem me desse
tal pausa de mim.
Força para ser
o que não sou.
Coragem para seguir
sendo e não ser

domingo, 22 de julho de 2012

Confesso: no que diz respeito à escola sou economicista.


José Manuel Fernandes acaba de colocar uma nota no seu Facebook, onde interroga por que razão todos apontam e contestam a diminuição do número de professores prevista para o próximo ano letivo e ninguém se lembra de que tudo se deve à diminuição dos nacimentos, com o consequente impacto na quantidade de estudantes. A culpa será, portanto, dos portugueses que não fazem filhos e não do Governo, muito menos de Nuno Crato.

No que diz respeito à educação, tenho de confessar que professo uma doutrina politicamente incorreta: sou um empedernido economicista.

Ressalvo que o conceito pode ter vários ângulos. Um desses ângulos é o que tinha aquele espanhol em relação a seu asno; quando o animal já estava quase habituado a não comer, azar: morreu. Gostava de cortar nos custos, este compatriota e antecessor de Rajoy, o Mariano.

Na visão dos economicistas desta tendência, um dia a educação será possível a custo zero… assim não lhe aconteça o azar da castelhana cavalgadura.

Depois, temos os economicistas como eu: os que veem a coisa pelo prisma da relação custo-benefício. Esses olham para a diminuição demográfica como uma oportunidade para que a escola faça muito mais e, eis a boa notícia, pelo mesmo custo. Turmas mais pequenas e portanto melhor acompanhadas, apoio personalizado, reforço aos estudantes com mais dificuldades de aprendizagem, melhor integração da relação entre a escola e as famílias, entre a escola e o meio… tudo pelo mesmo preço!

Quando os países diminuem demograficamente só têm uma hipótese: aumentar a produtividade dos seus cidadãos, conseguir que menos sejam capazes de produzir mais valor. E isso só se faz de uma forma: com investimento na educação.

A redução do número de estudantes não é, assim, um motivo válido para que o Estado invista menos, mas antes para que invista mais. A boa notícia é que, havendo menos alunos, se pode fazer isso pelo mesmo custo..

Mas isto, é claro, é o pensamento dum economicista. Peço perdão.

Luís Novais

Palavras chave: horários zero, turmas de 30 alunos, ano letivo

domingo, 15 de julho de 2012

Resistir é Legítimo

Para salvar uma determinada visão de um determinado modelo económico, matou-se o Estado de Direito Democrático e, por muito que procure outras definições, só encontro uma expressão para o que se passou: Golpe de Estado, os três poderes juntaram-se para dar um Golpe de Estado, acabando com a emanação popular do poder.

Quando os primeiros iluministas começaram a desenvolver a teoria de Contrato Social, ainda que sem contestar o poder do monarca, abriram as portas à ideia de que a fonte da soberania não era divina e intermediada pelo rei, mas popular e, na interpretação mais corrente, intermediada pelos representantes do povo. Numa palavra, prepararam a vinda da Democracia Representativa, dando origem ao Estado de Direito Democrático que aparentemente é o modelo que nos rege.

Na tese do Contrato Social, tal como o definiram Hobbes e Rousseau, aceitamos abdicar de parte do nosso poder individual em troca dum controle do poder individual dos outros. O que se corta a cada um é assumido pelo Estado e as garantias de equilíbrio são-nos dadas pela lei.

Proclamando a base da pirâmide como fonte do poder legítimo, não admira que o pensamento destes “iluministas” desembocasse na Democracia e que, perante a possibilidade de, mesmo em democracia, poder surgir a autocracia, se respondesse com diversos contrapesos institucionais, o mais elementar dos quais é o da separação de poderes. Foi por esta ideia de soberania social que se lutou no século XVIII, foi isto que se foi consolidando no XIX e foi isto que resultou aparentemente consolidado no século XX.

É nesse regime que nos dizem que estamos a viver.

Vem esta contextualização a propósito de que li as recentes declarações do Presidente do Tribunal Constitucional e não pude acreditar no que estava a ver. Rui Moura Ramos falava ao “Público” sobre a declaração de inconstitucionalidade do corte de subsídios aos funcionários públicos: "No entanto, e atendendo a que a execução orçamental de 2012 já se encontra em curso avançado, o Tribunal reconhece que as consequências desta declaração de inconstitucionalidade poderiam colocar em risco o cumprimento da meta do défice público. Por essa razão, o TC restringiu os efeitos da declaração de inconstitucionalidade, não os aplicando à suspensão do pagamento dos subsídios de férias e de Natal, ou quaisquer prestações correspondentes aos 13.º e, ou, 14.º meses, relativos ao ano de 2012”.

Ou seja, um objetivo discutível e meramente conjuntural sobrepôs-se à constituição, sobrepôs-se ao instrumento base da soberania nacional, à materialização do nosso “Contrato Social”. E quem assim decide são precisamente os guardiões máximos do templo.

Que consequências podemos extrair? Que para salvar uma determinada visão de um determinado modelo económico, se matou o Estado de Direito Democrático e, por muito que procure outras definições, só encontro uma expressão para o que se passou: Golpe de Estado, os três poderes juntaram-se para dar um Golpe de Estado, acabando com a emanação popular do poder.

Já não é o regime que se procura salvar mas os seus titulares, nem que para isso tenham de acabar com o próprio titulado. Chegamos a um ponto em que a farsa é assumida e, perante isto, só há uma conclusão para os que continuam a acreditar na Democracia: Resistir é legítimo.

Luís Novais

Ligações:

sábado, 12 de maio de 2012

Tempos de globalização, mas também de confusão. A propósito duma conferência de José Maria Sanguinetti

Sanguinetti pertence a uma geração que toda a vida lutou pela Democracia representativa na América Latina, que acreditou que a Democracia traria liberdade, que traria mais justiça social. Nos nossos dias, esta geração vê-se confrontada com a realidade: o modelo que defendiam é, hoje, hegemónico mas cheio de debilidades e, por outro lado, as massas sem as quais não há a tal intermediação representativa, afastam-se cada vez mais dos seus representantes, não os reconhecendo e tornando-se em seara dos que defendem outras formas de Democracia menos elitistas e mais populares, menos intermediadas e mais diretas.

Esta semana assisti a numa conferência proferida por José Maria Sanguinetti na Universidade de Lima. Duas vezes Presidente do Uruguai (1985-1990 e 1995-2000), nascido em 1936, Sanguinetti entrou para a política em 1963, como deputado. O golpe militar de 1973, que instaurou a chamada ditadura civil e militar, encontrou-o como ministro da Educação. Demitido dessa função após o golpe e privado de todos os direitos políticos em 1976, dedicou-se ao jornalismo, defendendo sempre a causa do Estado de Direito Democrático e, em 1981, fez parte da comissão interpartidária que negociou com os militares a transição pacífica para a Democracia. Em 1985 viria a ser o primeiro Presidente eleito depois de 12 anos de ditadura.

O homem que me preparava para ouvir pertencia, portanto, à geração ideológica que, na América Latina, pugnou pela Democracia Representativa, pelo Estado de Direito Democrático. O meu principal interesse nesta conferência consistia em perceber como é que essa geração perspetiva o momento atual. O tema prometia: “Nuestra America Latina en la Nueva Globalización”. O orador não frustrou a minha expetativa.

O mote para a intervenção, seria dado pela Reitora da Universidade de Lima, que fez um breve discurso prévio: “Vivemos tempos de globalização, mas também de confusão”.

Sangunetti seguiria precisamente esse caminho e, na forma como o fez, mostrou a angustia hoje sentida pelos da sua geração. Primeiro, abordou as incertezas do presente: “já nada resta das certezas do século XX e eu pertenço a uma geração que passou por todas elas. Quando nasci, as opções que se colocavam eram muito claras: a via do fascismo, do liberalismo ou do comunismo. Uns optavam por uma, outros, por outra. Mas não havia dúvida sobre onde nos posicionarmos”. Depois, “ficamos com a opção marxista ou a liberal. O marxismo falhou quando acreditou que o Estado poderia resolver todos os problemas e por isso, nos finais do Sec. XX, parecia que nos restava uma última certeza, uma última opção: o liberalismo”. Mas também esta opção acabaria por mostras as suas debilidades, “antítese do comunismo, o liberalismo, como hoje bem se vê, falhou porque acreditou que o mercado, por si só, poderia resolver tudo”.

Daqui, partiu para a angustia pós-moderna das “verdades” construídas. “Hoje estamos sobre-noticiados e sub-informados. A globalização não é uma ideologia, mas antes o resultado dos desenvolvimentos tecnológicos que nos permitem um acesso permanente à informação, um acervo tão grande que não estamos preparados para digerir”.

Destaco esta última parte, porque me parece ser esta a situação que realmente angustia a sua geração de velhos democratas, formados na tradição jacobina que originaria o modelo da Democracia representativa que hoje é consensual em todo o mundo, ao ponto de até as ditaduras procurarem legitimar-se através duma paródia eleitoral, como recordou Fareed Zakaria (“The Future of Freedom”).

Fiel à sua origem jacobina, a Democracia representativa é, também, um regime aristocrático, onde governam as elites que são eleitas e onde há todo um sistema de filtros que garante que o poder esteja nas mãos dessas elites. Sanguinetti, a sua geração, deverão rever-se no pensamento de Zakaria: os problemas que a Democracia enfrenta, são de excesso de Democracia e de perda de poder das elites. Ou seja, a única forma de defender a Democracia seria, na opinião do conhecido neoconservador norte-americano, com menos Democracia.

Será por isso que, “nesta época de globalização mas também de confusão”, Sanguinetti destaca tanto a questão das tecnologias e do excessivo acesso à informação que elas proporcionam. Ou seja, o povo não está preparado para digerir tanta informação, somos necessários “nós”, os seus representantes, os seus intermediários, para pensar em seu nome e para o dirigir.

A forma como o velho democrata terminou a conferência é bem significativa desta visão. “O homem que transformou o mundo”, diz, “não foi Gorbachov mas sim Deng Xiao Ping. Estava a Perestroika a decorrer quando me encontrei com o líder chinês. Perguntei-lhe: o que pensa de Gorbachov? Está perdido, disse-me, quer fazer a reforma política antes de fazer a reforma económica, esquece-se de que a reforma política come a reforma económica e, depois, esta come aquela”. Sanguinetti elogiaria este pensamento, num reconhecimento implícito do imperativo da elite. Uma posição curiosa dum democrata em relação ao ditador de Tianamen.

Tudo o que ouvia, levava-me a sentir o desconforto da sua geração. Por um lado, o acesso à informação e a fácil partilha, estão a fazer despontar novas reivindicações de Democracia popular e desintermediada. Por outro lado, a Democracia elitista que sempre defenderam, dá provas de não estar consolidada. “Na América Latina”, disse”, “já temos eleições em quase todos os países. Mas não basta isso para fazer uma Democracia. Em alguns países, por exemplo, sofremos dum modelo de autosucessão cesarista, uma eternização no poder, quer seja individual quer seja familiar”. Também a liberdade de imprensa continua a não ser uma garantia, “como se viu recentemente no Equador, onde uma farsa judicial pressionada pelo Presidente, levou a que um jornal fosse multado em 20 milhões de dólares”. Isto para concluir que “a nossa Democracia ainda tem muitas debilidades, inclusive no domínio social. As estatísticas da diminuição da pobreza em alguns países são ilusórias. Esses que saíram da pobreza extrema graças a apoios do Estado, não estão a ganhar autonomia e, se lhes retiram o apoio, regressam à situação anterior”.

Sanguinetti pertence a uma geração que toda a vida lutou pela Democracia representativa na América Latina, que acreditou que a Democracia traria liberdade, que traria mais justiça social. Nos nossos dias, esta geração vê-se confrontada com a realidade: o modelo que defendiam é, hoje, hegemónico mas cheio de debilidades e, por outro lado, as massas sem as quais não há a tal intermediação representativa, afastam-se cada vez mais dos seus representantes, não os reconhecendo e tornando-se em seara dos que defendem outras formas de Democracia menos elitistas e mais populares, menos intermediadas e mais diretas.

Não admira portanto que, para ele e para a sua geração, estejamos a “viver tempos de globalização, mas também de confusão”.

Luís Novais

domingo, 6 de maio de 2012

Narcotraficantes e novos piratas, ou, no que se estão a transformar as indústrias farmacêuticas e da manipulação genética.

Em nome dum capitalismo que já não tem qualquer tipo de ética e que tem poder para levar os Estados a esquecerem que o contrato social serve para proteger os cidadãos e não o lucro de algumas multinacionais, estamos a assistir ao maior e mais impune ato de pirataria alguma vez ocorrido: uns, roubam-nos a capacidade de sermos nós; outros, apropriam-se dum património, o natural, que é de todos.


Ontem fui surpreendido por esta notícia: o consumo de medicação infantil para a concentração aumentou 78% em cinco anos. De acordo com a mesma, um pediatra alertou para a ruptura no fornecimento de uma dessas drogas, com uma afirmação que me estarreceu: “As crianças querem estudar e não conseguem. Sem estudo e concentração não conseguem boas notas. Estão a ser empurradas para o insucesso e até para a reprovação” (ionline)

Dias antes, li algo que, não estando aparentemente relacionado, liguei imediatamente com esta situação. No artigo “A ditadura chegou ao campo” (JN), Daniel Deusdado dá conta de que “o esmagador poder financeiro da indústria química quer multiplicar leis, por todo o Mundo, para impedir os agricultores de serem livres de usar sementes não certificadas nas colheitas seguintes”. Deusdado dá o exemplo da Monsanto, uma multinacional da manipulação genética “que consegue perseguir e levar à falência vários produtores rurais. O argumento é simples: se no campo deste agricultor houver plantas cultivadas com sementes Monsanto e ele não for cliente da empresa, é processado por estar a usar sementes patenteadas, mesmo que elas tenham sido propagadas pelo vento e estejam misturadas com as suas”. Em seguida, conclui que “a natureza passou a ter dono” e, ligando este artigo ao anterior, eu diria que a nossa cabeça também.

Todas as crianças que estão agora a ser medicadas, serão adultos dependentes do consumo dum químico para desenvolverem uma atividade e para se socializarem. Ninguém questiona a dependência que isso cria?

Na minha infância, ao contrário de me encherem a cabeça de químicos, os meus pais falavam-me dos perigos da toxicodependência e alertavam-me em relação a umas pessoas a quem chamavam traficantes. Hoje, esses traficantes usam gravata, visitam consultórios, oferecem viagens e patrocinam congressos. Testas de ferro duma indústria poderosíssima e que absorve milhões de dólares de investimento, estão a criar uma dependência química de que muitas das nossas crianças padecerão até ao último dos seus dias.

Este autêntico narcotráfico parece-me tão mais irreal, quanto por todo o mundo se intensificam as campanhas contra o consumo de outros estupefacientes, os ilegais, ao mesmo tempo que os seus agentes, sejam produtores, “grossistas” ou “retalhistas”, são denunciados, perseguidos e presos.

Entender, não entendo e, por isso, lembro-me de Enzenberger e do seu livro “Política e Crime”: “o que é punido é um crime, o que é um crime é punido; tudo aquilo que é punível merece ser punido e vice-versa. O modelo sintático deste género de definição deve ser procurado no dogma bíblico: ‘Eu sou Aquele que é’. Coloca-se o legislador para além de toda a lógica, para além de toda a racionalidade”. A este propósito, refere o mesmo autor, tanto na enciclopédia britânica como na legislação alemã, o crime é definido duma forma muito simples: crime é tudo o que constitua uma infração à legislação criminal, ponto final.

Só dentro desta lógica, em que a lei é irracional e está a servir de guardiã do modelo económico capitalista e de protetora dos interesses das grandes multinacionais, se pode compreender tal dualidade de critérios entre “bom” e o “mau” narcotraficante.

Argumentam os defensores destas medicações que, assim, se consegue aumentar a concentração e memória das crianças para, nas palavras de uma progenitora entrevistada no artigo em questão, “poderem lidar com a guerra da escola e os novos desafios”. Remeto-me para a célebre frase de Jiddu Krishnamurti: “Não é uma boa aferição de saúde, estar bem adaptado a uma sociedade profundamente doente”.

É doente, uma sociedade que não ensina aos seus filhos que a realização está em descobrirem e desenvolverem as suas próprias potencialidades, mas que, pelo contrário, lhes incute uma noção de sucesso por pressão social, que vem de fora para dentro em vez de dentro para fora, nem que seja à custa de lhes dopar o cérebro, nem que seja à custa de deixarem de ser proprietários do seu ser, meros gestores dum corpo cujo pensamento está arrendado à Novartis, o laboratório que produz a mais conhecida dessas drogas.

Daqui, regresso à coluna de Deusdado, porque as consequências daquilo que se passa com a Monsanto são similares. Acaso a Monsanto criou o milho, a batata, o feijão ou o arroz? Não, tudo isto nos foi dado pela natureza ou por Deus, conforme as crenças, e resultou dum processo de desenvolvimento que demorou milhares, ou melhor, milhões de anos. Com que direito as monsantos deste mundo pegam num património que é de todos e, modificando-lhe algo, se consideram donas e senhoras do que nos pertence? Acaso pagam à humanidade direitos sobre o património que modificaram? E tudo isto, chegando-se ao ponto de, por outro processo de manipulação, o político, podermos ser condenados por semear um pé de feijão sem lhes pagar direitos. É que, além da pressão no legislador para que se acabe com as sementes tradicionais, as plantas manipuladas também contaminam as naturais e, se a Monsanto me pode processar por uma contaminação de que não fui responsável, eu não posso processar a Monsanto por me contaminar uma produção que quero que continue a ser natural.

Recentemente, a questão da pirataria voltou às páginas dos jornais depois de, no Golfo de Aden, surgirem uns maltrapilhos que saqueavam os cargueiros que por aí passavam. Para os combater foram convocados exércitos de todo o mundo e aquela zona é, agora, das mais policiadas do globo.

Quando oiço falar de pirataria, recordo também notícias esparsas de uma ou outra pessoa que foi condenada por ter transferido um ou mais ficheiros musicais na internet.

Ao mesmo tempo, e em nome dum capitalismo que já não tem qualquer tipo de ética e que tem poder para levar os Estados a esquecerem que o contrato social serve para proteger os cidadãos e não o lucro de algumas multinacionais, estamos a assistir ao maior e mais impune ato de pirataria alguma vez ocorrido: uns, roubam-nos a capacidade de sermos nós; outros, apropriam-se dum património, o natural, que é de todos. E a única razão que encontro para que os primeiros não sejam considerados narcotraficantes e piratas os segundos, é a citada explicação de Enzenberger: fora de qualquer lógica, crime é aquilo que a lei considera crime, ponto final.

PS: Para quando, a manipulação da água e do ar?


Luís Novais

quinta-feira, 3 de maio de 2012

“EU PARA O OUTRO"












Sobre eu que sou
faço eus que dou;
barro que moldam
outros que não eu.

Por que o faço?
Segredo de mim.
E esse que sou
refugio é
dessoutros que dou.

É vã tal fuga:
de tanto mostrar
esses que não sou,
preso me vejo
ao que me dou,
ao que me vêem

E preso estou
e preso m’aguardo,
sem que saiba já:
qual mim sou outro
qual outro sou mim

Claro ardil:
Salva-me d’outros
salva-me d’eus .

Salvará?